El nearshoring en la cadena de suministro industrial está dejando de ser una tendencia para convertirse en una decisión estratégica cada vez más común.
Para muchas empresas del sector transporte y manufactura, relocalizar parte de su red de proveedores más cerca del mercado final es una forma de responder a una realidad compleja: interrupciones logísticas, incertidumbre geopolítica, presión sobre los plazos y exigencias de trazabilidad.
Lo que antes era una optimización de costes, ahora también es una cuestión de resiliencia.
¿Por qué el nearshoring está ganando protagonismo en la industria?
La pandemia, los bloqueos logísticos y los cambios en el contexto internacional han dejado clara una lección: depender de cadenas de suministro largas y rígidas tiene un coste oculto.
Empresas de todos los tamaños están reevaluando su mapa de proveedores buscando más proximidad, control y agilidad.
Entre los factores que han impulsado esta reconfiguración destacan:
- Aumento de los costes logísticos y de transporte internacional.
- Retrasos e incertidumbre en entregas desde Asia y otras regiones.
- Mayor presión normativa y de sostenibilidad en mercados europeos.
- Necesidad de respuestas rápidas ante cambios de demanda.
El nearshoring permite reducir estos riesgos sin renunciar totalmente a la eficiencia operativa.
Ventajas prácticas del nearshoring en transporte y manufactura
Más allá del discurso estratégico, el impacto del nearshoring se ve en las operaciones diarias.
Reducción de plazos e incertidumbre logística
Producir más cerca significa tener más visibilidad sobre el estado del pedido, plazos más cortos, menor exposición a riesgos de transporte y más margen de maniobra.
Mayor control de calidad y cumplimiento normativo
Trabajar con proveedores del entorno europeo permite un alineamiento más fluido con los estándares técnicos, legales y documentales requeridos por el mercado.
Alineación cultural y horaria
El contacto más directo con el proveedor facilita la comunicación, la toma de decisiones y la resolución de incidencias.
¿Nearshoring o reshoring? Cuándo tiene sentido cada opción
Ambos términos se utilizan a menudo de forma intercambiable, pero tienen diferencias relevantes:
- Nearshoring. Traslado de operaciones a países cercanos, pero no necesariamente de origen (por ejemplo, de Asia a Europa del Este).
- Reshoring. Retorno de operaciones al país de origen de la empresa (por ejemplo, de Asia a España).
Nearshoring suele ser la opción más equilibrada cuando se busca proximidad, pero manteniendo cierta competitividad en costes.
Reshoring puede tener sentido cuando el producto es muy crítico o cuando los incentivos locales lo justifican.
La clave está en analizar bien el tipo de producto, la criticidad del suministro y el impacto logístico total.
Qué tener en cuenta al redefinir la red de proveedores
Reconfigurar la cadena de suministro no es solo cuestión de geografía. Hay factores operativos y estratégicos que deben tenerse en cuenta.
Costes reales vs. costes ocultos
Un proveedor más barato en precio unitario puede salir más caro si genera retrasos, devoluciones o no cumple con documentación o requisitos aduaneros.
El análisis del coste total (TCO) debe incluir transporte, riesgo, tiempos de entrega, documentación, sostenibilidad y soporte técnico.
Evaluación de riesgo país y estabilidad operativa
No todos los destinos de nearshoring son iguales. Es necesario evaluar la estabilidad política, legal y logística del país, así como su capacidad industrial real.
Implicaciones para compras y logística
El cambio de proveedor implica nuevos flujos logísticos, homologaciones, documentación y coordinación. El área de compras debe liderar ese proceso con criterios claros.
Casos y sectores donde el nearshoring ya es una ventaja competitiva
En sectores industriales como el transporte, automoción, electrónica o bienes de equipo, ya hay ejemplos claros de nearshoring exitoso:
- Fabricantes de componentes eléctricos que han trasladado su producción de Asia a Turquía, Polonia o Portugal.
- Empresas logísticas que consolidan almacenes regionales para reducir tiempos de entrega.
- Proveedores de estructuras metálicas o mecanizados que sustituyen la importación con producción local o regional bajo demanda.
- Pymes industriales que ganan competitividad al ofrecer plazos cortos y menor huella de carbono en su suministro.
El nearshoring no es solo un ajuste reactivo. Puede convertirse en una ventaja comercial cuando se comunica bien y se traduce en mejor servicio al cliente.