Es | En | Fr | De

La nueva ruta de la seda es ferroviaria

Las vías del tren unen desde principios de año a dos de las grandes potencias económicas mundiales como son China (la segunda) y Reino Unido (la quinta). Mejor dicho, a sus productos, porque esta nueva forma de unión entre ambos países se refiere exclusivamente al transporte de mercancías.

Se trata de una ruta de más de 12.000 kilómetros que atraviesa la misma China, Kazajistán, Rusia, Bielorrusia, Polonia, Alemania, Bélgica, Francia y que cruza el Canal de La Mancha para llegar a Reino Unido. Es un servicio directo por tren que tarda unos 18 días en hacerse, durante los cuales hay que cambiar de unidades y hacer el traslado de los contenedores utilizando el equipamiento para trenes de mercancías pertinente, debido a las distintas redes ferroviarias que se atraviesan.

Yiwu

Imagen de la ciudad de Yiwu (China). Fuente: Wikimedia Commons.

¿Sus ventajas? Además de la conexión de países de oriente y occidente utilizando una misma ruta, tiene implicaciones económicas, ya que el transporte de mercancías por ferrocarril es más rápido que hacerlo por mar y más barato que hacerlo por avión.

El tramo China-Reino Unido (o al revés Reino Unido-China) forma parte de un proyecto mayor denominado OBOR (One Belt, One Road, que se puede traducir como “una franja, una ruta”) que también implica la unión por tren de mercancías desde la ciudad alemana de Duisburgo con otros países europeos, como Italia (con destino a Milán) y España (a Madrid). Además de suponer la potenciación de una ruta marítima paralela a la terrestre. Es por esta conexión entre continentes por lo que la han denominado como la nueva ruta de la seda, rememorando la antigua ruta comercial que enlazaba a China con gran parte de Asia, Europa y África desde el siglo I a.C.

Viaje de ida y vuelta

El pasado 10 de abril partió desde la británica estación London Gateway del Dubai Ports World (en el condado de Essex) el primer tren de mercancías de esta ruta con destino a la ciudad china de Yiwu, considerada como el mercado mayorista de productos de bazar más grande del mundo. Es la “réplica” del transporte ferroviario que hizo la ruta inversa a principios de enero de este año y que inauguró este tramo comercial entre ambos países.

El tren de mercancías con origen en China llevaba 700 toneladas de materiales (ropa, telas, mochilas y bienes para el hogar) y el ferrocarril que partió de las Islas Británicas se cargó con 32 contenedores con productos fabricados en el país (como whisky escocés, medicamentos, vitaminas y productos para bebés, entre otros).

Londres se convierte de esta manera en la quinceava ciudad europea que se conecta a la red ferroviaria de China, que según los analistas de aquel país está constante expansión. Las cifras que aportan son los 1.702 trenes de mercancías que viajaron entre China y Europa el pasado año, que suponen más del doble en comparación a los de 2015.

Para los británicos supone una nueva era de transporte para fabricantes y minoristas, y acercarse más al mercado chino tras la salida del país de la Unión Europa (el llamado Brexit). De hecho, el ministro de Estado para el Comercio y la Inversión del Reino Unido, Greg Hands, resaltaba a los medios que las mercancías de Reino Unido llegarán al mundo gracias a esta ruta y que el tren de mercancías que se desplaza entre ambas naciones “inspirará y acelerará el proceso de globalización” del país.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

© 2017 Industri S.L.